PABLO BOSCH, RECIBE PREMIO GENERACIÓN EMPRESARIAL 2007
Este reconocimiento responde al constante compromiso que su gestión ha demostrado con cada uno de los colaboradores de la compañía.
Rodeado de familiares, amigos y compañeros de labores, estuvo nuestro gerente general, Pablo Bosch Ostalé, durante la ceremonia que se llevó a cabo el día martes 11 de diciembre, en el hotel The Ritz Carlton, lugar donde se congregaron importantes personalidades del mundo empresarial y social.
Bruno Krumenaker, Gisela Kreis, Pablo Bosch y Luis Hernán Cubillos
Durante la ceremonia, Bruno Krumenaker, presidente del directorio de la fundación, recalcó lo difícil que resulta hoy en día ser una empresa preocupada por sus trabajadores, sus proveedores o sus clientes. Hoy más que nunca, tal como lo mencionó Krumenaker, hay que hacer bien los negocios y las empresas están siendo evaluadas en aspectos cualitativos más que los resultados cuantitativos. “El cómo hacemos las cosas resulta más importante”, manifestó.
Pablo Bosch Ostalé, Premio Generación Empresarial 2007
El premio entregado por la fundación, según sus propias palabras, busca reconocer un ejemplo de empresario que viva coherentemente lo que dice y lo que hace; busca ofrecer modelos dignos de imitación, y en ese sentido, la educación toma relevancia ya que se transforma en la llave para que todas las personas manejen sus propios destinos, condición que B.Bosch tiene incorporada dentro de su gestión.
Posteriormente, Juan Pablo Armas, miembro del directorio de B.Bosch, destacó algunos aspectos más humanos del empresario, del líder gremial, padre de familia y amigo. Entre sus sinceras palabras lo describió como “un hombre emprendedor, de muy buen humor, con sólidos valores éticos empresariales, que cree que la empresa es mucho más que una fuente de rentas económicas y que sabe que el éxito de la firma va a depender sólo de su capacidad de desarrollar y motivar a su gente”.
Otro aspecto relevante de la personalidad y labor de Pablo Bosch, lo reveló el director social nacional del Hogar de Cristo, Benito Baranda, quien se mostró muy contento por el importante premio otorgado al presidente de la institución social. “Lo primero que me nace es reflexionar acerca de su búsqueda incansable del humanismo empresarial, la permanente actitud de ayudar a los demás, de gozarse en su crecimiento, de desearles el bien y hacer que
éste sea una práctica concreta y no sólo puras palabras.
Se nota su preocupación por la dignidad de cada persona, sus grandes alegrías al ver su desarrollo y sus gigantescos dolores al ver sus fracasos o al tomar decisiones que muchas veces cuesta comprenderlas acabadamente desde afuera”, expresó.
Jaime Bauza, Pablo Bosch, Jaime Bellolio y Nicolás Majluf
Finalmente, Pablo Bosch se dirigió al estrado y agradeció a todos quienes hicieron posible este reconocimiento tan especial. “Tengo tanto que agradecer, a tantas personas, que lo haré sin orden de prelación ni pretendiendo hacer una lista exhaustiva. Sólo pretendo reconocer a quienes me han querido tanto, que me han dado la oportunidad de representarlos hoy aquí, porque el premio es para todos ellos” puntualizó.
A sus padres, les agradeció la formación entregada. “Ellos han sido ejemplo viviente de la entrega sin límites hacia los demás, de la honradez sin transar, de la pasión por la excelencia, de la energía inagotable para perseguir lo que se sueña y de una fe inquebrantable en que el esfuerzo tenaz rinde frutos tarde o temprano. Ellos nos han colmado de tanto cariño, que nos han predispuesto a relacionarnos de esa misma forma con los que nos rodean”.
Pablo Bosch junto a su familia
A los directores y colaboradores de nuestra compañía “porque en conjunto formamos el Genio Colectivo que hace de nuestra empresa el ente donde se respiran los valores del respeto, el compromiso, el trabajo en equipo y el espíritu emprendedor. Porque siempre hemos contado con una entrega de todos ustedes que va mucho más allá de la que puede justificar la compensación económica. Porque juntos nos hemos maravillado con ver florecer a las personas cuando se confía en ellas y se les dan las herramientas para crecer y manejar su propio destino. Porque sin darnos cuenta hemos logrado conquistar mercados y posicionamientos que nos permiten ampliar cada día las oportunidades para personas que se quieren unir a este sueño de llegar a ser empresa y trabajadores de primer mundo, para ser un aporte al desarrollo de nuestro querido país”.
“Amigos, este premio nos lo dan a todos los que trabajamos en B.Bosch, porque nuestros valores coinciden plenamente con los que promueve Generación Empresarial y porque sin ustedes este sueño sería imposible. Sigamos persiguiendo nuestro ideal, por el que vale la pena jugarse entero. Sigamos creando oportunidades para nuestros accionistas y colaboradores. Esa es nuestra misión”.
Pero Pablo Bosch no sólo tuvo palabras para sus padres, hermanos, amigos colaboradores y colegas. Al final de su discurso, agradeció a quien es la acreedora de por lo menos la mitad del premio, tal como él mismo lo mencionó. “Ella se llama Gisela Kreis y es mi señora por más de 30 años, la madre de mis tres hijos, mi cable a tierra, mi polola eterna, mi remolcadora en tiempos difíciles, (…) mi cómplice para los proyectos más descabellados, en fin: es la Jefa del Área de Bienestar de B. Bosch”. De esta forma, reconoció la importancia de quien ha sabido plasmar en la práctica diaria los sueños de una gestión centrada en las personas. Una gestión que hoy es reconocida y valorada por todos y cada uno de los que formamos parte de esta gran empresa llamada B.BOSCH.